Zapatos de baile

 

Para muchos el baile es un estilo de vida y como tal, saben que para poder ejecutar una rutina con gran éxito, es importante tener unos zapatos de baile ideales para poder lograr los mejores movimientos y brillar en la pista.

El baile es un mundo particular. Envuelve, enamora, atrapa y no te deja ir tan fácilmente. Las personas que se dedican de lleno al baile o que simplemente lo hacen por un hobbie coinciden en que gracias al baile, tienen un antes y un después en sus vidas. Siempre se aprenden rutinas nuevas, ritmos que antes no se conocían y hasta lograr tener un círculo de amistades que están en tu misma onda.

Así como el senderismo y el mundo del running, los bailarines también necesitan de un calzado especial para poder bailar cómodamente.

Historia de los zapatos de baile

Desde principios del siglo XVIII, los zapatos de baile se volvieron una tendencia entre los bailarines expertos y aficionados, pues este tipo de calzados los ayudaba moverse mejor en la pista, hacer mejor los giros y desplazarse sin complicaciones de un lugar a otro.

Según algunos historiadores, los primeros zapatos de baile que existieron fueron los zapatos de baile cerrados, creados en materiales como el cuero y el charol, que transmitían gran elegancia y prestancia a la hora de utilizarlos. Con el pasar del tiempo los ingeniosos en este tema fueron innovando y llegaron a feminizar los zapatos de baile al confeccionar sandalias también, que cumplían con las mismas características de suela lisa y mejor agarre para que las mujeres que se dedicaban a bailar o simplemente les gustaba pasar un buen rato en una pista, pudieran hacerlo de forma cómoda y sin sufrir lesiones o tener algún problema.

Tipos de zapatos de baile

Actualmente existe una infinidad de modelos y tipos de zapatos de baile, pero estos siempre se van a adquirir dependiendo del tipo de baile que se vaya a ejecutar, pues aunque usted no lo crea, en el mundo existe una gran cantidad de tipos de bailes, pasando por el ballet, el baile de salón y el vals hasta llegar a la salsa a la rumba y los boleros. Cada uno de ellos tiene características distintas y por supuesto, se utilizan zapatos de baile distinto según cada ritmo.

En este artículo te hablaremos de los zapatos de baile y cuales se utilizan en cada ritmo. También podrás saber cómo escogerlos y hacer de esto tu mejor inversión.

Para ritmos como el vals, la rumba, el bolero, la salsa o el merengue, se utilizan zapatos de baile standard o conocidos normalmente como zapatos de baile. Estos suelen ser cerrados en la punta y el tacón puede ser bastante alto, aunque para los que se están iniciando, el alto del tacón puede variar y su grosor también, todo va a depender de los gustos de la persona y cómo se sienta más cómoda.

El vals y el bolero se caracterizan por ser suaves y elegantes en cada movimiento que se ejecuta, y por ello la libertad en los pies no es una constante. En cambio los bailes latinos como el merengue, la salsa y la rumba los movimientos son mucho más rápidos y los zapatos estándar deben ser bastante finos y flexibles para que los bailarines se puedan desplazar cómodamente por toda la pista y hagan una presentación brillante.

En la salsa, la flexibilidad y la adaptación  perfecta del zapato al pie a la hora de bailar es mucho  más importante que en cualquier otro baile. Por los numerosos giros que se realizan y lo rápidos que pueden llegar a ser los pasos.  En salsa el zapato de baile de chica es muchos mejor si es abierto por delante,  como el tipo sandalia.

Las sandalias de baile pueden tener más o menos tiras para sujetar el pie y darle el ajuste que necesita para sentirse segura y la parte del talón debe ir cerrada. Dependiendo de la forma de nuestros pies, nos quedarán unas sandalias u otras, siempre será cuestión de los gustos  y exigencias de la persona que los vaya a llevar y lo cómoda que se pueda sentir al bailar.

Zapatos para Ensayo o para brillar en la pista

Es importante saber que  el zapato de baile también puede ser diferente dependiendo de para que se vaya a usar, para el ensayo o para la pista de baile.

Para los ensayos existen zapatos deportivos llamados “sneakers” o gomas que son muy cómodos ya que no tienen mucho tacón y dejan que  el pie descanse mientras  se realiza la práctica de una rutina. La suela de este tipo de zapatillas es de goma y está dividida en dos: la parte delantera del pie donde apoyamos y la parte del talón donde lleva unos tres centímetros de tacón. En el medio de la zapatilla no hay suela, esto le da mucha libertad de movimiento al pie, sobre todo al girar ya que se dobla perfectamente.

Pero existen dos problemas con este tipo de zapatos, El primero está en saber girar sobre este tipo de suela partida, si no giramos sobre la base del pulgar y giramos con toda la base del pie resultará difícil guardar el equilibrio y el segundo, es que al ser de goma no se pueden utilizar en cualquier tipo de superficie, pues la goma causa fricción con algunos suelos y no permite la libertad de movimiento, entonces, hay que saber en dónde utilizarlos para poder practicar bien. El resto del zapato es como cualquier deportivo que se compra en una zapatería normal.

Existen distintos materiales, unos más ajustables al pie, como el neopreno, unos que son más transpirables que otros. Este tipo de calzado es utilizado tanto por chicas como por chicos que practique cualquier ritmo de baile y busque comodidad al ensayar.

También existen unas zapatillas para ensayar  totalmente planas que se amarran con cordón y que apenas tienen suela. Son como calcetines o medias con una muy fina suela de cartón o cuero muy flexible. Estas son perfectas para superficies lisas o pulidas, pues permiten que la persona que las lleva se pueda desplazar de mejor forma por todo el salón, es decir da más libertad de movimiento y el ensayo sale mejor.

El problema de este tipo de zapatilla es que cansan bastante los pies por tener la suela tan delgada, es como estar prácticamente descalzo. Permiten libertad de movimiento ya que pesan muy poco pero sólo se aconseja su uso por muy poco tiempo o cuando ya se está acostumbrado a ellas.

Materiales y construcción del calzado de baile

Actualmente existen muchos materiales en los que son fabricados los zapatos de baile. El escoger entre cada uno de estos siempre va depender de los gustos y exigencias de cada bailar y la comodidad que el zapato le dé a la hora de bailar.

La parte de delante del zapato de baile, es flexible, blanda y muy fina, para poder realizar los movimientos de forma impecable y que no haya equivocaciones.  Por otro lado, la parte del talón y tacón, en el caso de las mujeres, está bastante reforzada si se compara con los zapatos de calle o de uso diario; es bastante más dura y rígida para que al girar y al caer no se tuerza el tobillo y surjan complicaciones de último momento.

Es bien sabido que los zapatos de tacón suelen ser más problemáticos que los más planos, si no se saben utilizar, debemos aprender a controlar mejor el peso del cuerpo y esto se logra con práctica y constancia durante los ensayos. El tacón de la mujer varía según gustos y exigencias de ella. Para los bailes como el tango suele ser alto y bastante fino para dar elegancia y prestancia en cada movimiento; en bailes latinos depende la comodidad con la que baile cada chica, en ocasiones se utilizan tacones gruesos que den soporte y estabilidad al bailar, pues este tipo de baile trae consigo giros y movimientos rápidos. El zapato de tacón invita más a la proximidad con la pareja en el baile y facilita el movimiento hacia delante.

Los hombres también pueden utilizar tacón en su calzado si lo desean, pero muchos lo dejan a un lado ya que no estan acostumbrados por la cultura que los rodea.

El tacón que se utiliza en los zapatos de baile de los hombres  es el  conocido “tacón cubano” y se usa más que todo en los bailes latinos. Su grosor es de al menos cuatro centímetros. Mientras, en los bailes normales, el caballero utiliza un tacón de dos centímetros, bastante pequeño, que le permite tener estabilidad al realizar cada movimiento.

En cuanto al material de su fabricación,  El zapato de baile suele ser de piel completamente, incluyendo la suela. En su exterior puede ser mate, brillante, de charol, con mucha escarcha o brillantina, combinando distintos materiales como el satén, tul y otras telas. Esto se ve especialmente en los zapatos de tacón de las mujeres.

La suela también  puede varíar en ocasiones. Hay suelas lisas, también conocidas como de piel vuelta  y  podrás encontrar la suela de serraje .

  • La suela de piel vuelta o lisa, es un tipo de suela que suele ser bastante más dura y firme que la de serraje, puede ser utilizada en suelos más ásperos como el cemento pulido y en suelos de madera.
  •  La suela de serraje es más blanda y súper  flexible, se adapta perfectamente al suelo de madera u otras superficies y es ideal para bailar en suelos de madera principalmente.

Cómo elegir tus zapatos de baile

Al momento de elegir tus zapatos de baile hay ciertas cosas que debes tomar en cuenta y que son imprescindibles: que sean cómodos, resistentes y  sobre todo de buena calidad.

La fabricación personalizada  a tu  medida  y a tus gustos te va a garantizar que  estas tres condiciones se cumplan perfectamente, pues el zapato se va a adaptar perfectamente a tu pie y además eres tú el que va a elegir los detalles más importantes como la altura y la forma del tacón que deseas tener en tus zapatos de baile. Con unos cuidados mínimos bastará para que los zapatos te duren mucho tiempo y puedas utilizarlos cada vez que vayas a presentarte.

Es importante que recuerdes que los zapatos son exclusivamente para bailar, no para utilizarlos para salir diariamente a hacer diligencias o ir al trabajo. Esto va a garantizar también que ellos duren lo suficiente.

A la hora de escogerlos es imprescindible que tomes en cuenta la comodidad que debe existir al bailar. Esto es fundamental. El ancho de los zapatos es importante para que se adapte totalmente a tu pie. Toma en cuenta que con el uso ellos tienden a ceder, así que no los escojas demasiado grandes, nunca olvides que los de tu talla siempre serán los mejores. También es normal que estos te resulten un poco duros al principio, cuando están nuevos, sobre todo los que están hechos en cuero y no te extrañes si en algún momento notas que te salen rozaduras en las parte trasera del pie.

Los zapatos de baile realizados en pieles sintéticas  son más flexibles y cómodos desde el principio, pero se deforman mucho más rápido que los anteriores.

Al hablar del tacón, como sabrás existen de diferentes alturas que se adaptan a los gustos de cada bailarín. Si aún eres principiante y no dominas bien el uso de los tacones, es aconsejable que comiences con unos zapatos de tacón bajo que midan no más de 5 cm. Este te dará seguridad y estabilidad al desarrollar una rutina.

Los expertos utilizan tacones mucho más finos y altos, pues tienen la experiencia y son capaces de moverse con facilidad en tacones que miden hasta 7 cm. Pero siempre es importante conseguir que te haga sentir más cómodo y te de la seguridad que necesitas para bailar.

En cuanto a la calidad del zapato de baile en sí, es aconsejable que te vayas más por las opciones de cuero o piel auténtica, pues suelen ser más duraderos y resistentes a las inclemencias del día a día cuando se baila. Evita a toda costa el uso de zapatos de plástico, pues estos no tienen mucha durabilidad y los pies tienden a sudar más y terminarán agarrando mal olor.

Cuidados mínimos

Es conveniente guardarlos en lugares frescos, con una temperatura ambiente. Evita sitios en donde se concentre mucho el calor.

Después de utilizarlos, es importante dejar que se refresquen un poco con el aire. Unos quince minutos  bastarán para que se sequen, pues el sudor reseca la piel y hace que pierdan resistencia y se dañen muy rápido.

Es importante limpiarlos después de utilizarlos y más si estos son de cuero. Puedes utilizar un paño liso con un poco de agua y quitarles el polvo poco a poco. También puedes utilizar cremas especiales para limpiar zapatos. Esto te ayudará a que se conserven por más tiempos y se vean impecables a la hora de utilizarlos.